Juego de armar caras con emociones
Elige la forma de la cara y el color de la piel, y después arrastra hasta el espejo el pelo, los ojos, la nariz, la boca y las orejas. Cada pieza se acomoda sola en su lugar. También se pueden sumar anteojos y un moño.
No hay niveles ni puntos: se juega libre. Cuando la cara está lista, cuatro botones la ponen contenta, tranquila, enojada o sorprendida, y la cara se mueve según cómo se siente. Con el botón Guardar, la cara se descarga como imagen para imprimirla o mostrarla.
Lo que se practica jugando
- Las partes de la cara y sus nombres: una voz dice cada parte al tocarla.
- Las emociones: ver cómo cambian los ojos y la boca cuando la cara está contenta, enojada o sorprendida.
- Motricidad fina: agarrar una pieza y llevarla hasta su lugar.
- Verse a uno mismo: hay tonos de piel de muy claros a muy oscuros, y colores de pelo, de ojos y de labios.
Funciona en la computadora, la tablet y el celular, sin descargar nada. No hace falta saber leer: cada parte tiene su dibujo y una voz dice su nombre.
Para jugar en clase
Proyectada en la pizarra, la clase arma una cara entre todos: cada uno pasa a poner una pieza y dice su nombre. Después se juega a las emociones: alguien elige cómo se siente la cara y los demás la imitan.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo se juega a Arma tu cara?
Toca un cuadro de abajo para ver los diseños de esa parte. La forma de la cara y la piel se eligen tocándolas; el resto se arrastra hasta la cara y se acomoda solo.
¿Desde qué edad pueden jugar?
Desde los 3 años. Las piezas se acomodan solas al soltarlas cerca de la cara, y si un niño toca una pieza en vez de arrastrarla, una mano le muestra cómo hacerlo.
¿Se puede guardar la cara?
Sí. El botón Guardar descarga la cara como imagen, lista para imprimir.
¿Sirve para trabajar las emociones?
Sí. Al armar caras con emociones, los niños ven cómo cambian los ojos y la boca cuando la cara está contenta, enojada o sorprendida, y pueden imitarla frente al espejo.



